martes, 21 de abril de 2015

Sin día de hijo

Maternidad, escultura de Jassans, en su antigua ubicación hall del Hospital 

Ando mirando el bombardeo de colonias y hasta rifas para el día de la madre, y  hoy, que aún me falta la mía, echo de menos, ese momento de almanaque que sea el día de los hijos. Esos seres a quienes de un modo especial todos queremos.

Quizás por ese algo único que lleva el ser madres, y que jamás se jubila en el sentir. Se acrecienta con los años, cuando la vida nos regala el placer de verles hombres y mujeres de bien. Porque estaría de ser en parte, sí, pero también por el empeño de nuestras manos. Es un gozo llegar a verles, en el mejor de los sentidos, buenas personas, como decía Machado. Quien decía ser, de sí mismo, en mejor de los sentidos, bueno.

Son a menudo el motivo de seguir adelante, cuando las marejadas nos azotan por cada costado, dejando la proa sin rumbo, o en manos de un azar de costa, cuyo faro es invisible en la densa niebla que nos deja acongojados.

Ellos, los hijos, nos da vida el verles asomar a su vida, desde el segundo cero del paritorio, en contra de lo que pueda pensarse. No somos nosotras quien damos el hálito cual soplo que les despierta al mundo. Son ellos quienes con el primer llanto nos levantan las fuerzas de un Goliat insospechado. Dormido. Agazapado y fiero que ignorábamos tener guardado en las entrañas.

Con su belleza nos hacen bellos, con sus preguntas… curiosos nuevamente, con sus risas…grandes cómicos, y con sus lágrimas… frágiles.

Con sus manos infantiles, aprendiendo a andar para atravesar las calles, nos dan los latidos de seguir andando, para ser ejemplo al menos de algo que puedan dar como válido y valioso,  latiente y vivo.  Sólido y perdurable. 

Esos locos bajitos, que Serrat cantara, a lomos de esa realidad que les imponemos, nos sacan del carril del desamparo, en más ocasiones de las que osamos admitir que conocemos.

Mirar hoy los anuncios de la tele,  mientras una foto familiar de tres tesoros me guiña un ojo,  desde el anaquel que permite la única foto de mi casa, me ha llevado a hablar de esos acicates, para quien el almanaque no reserva un lugar que dé cobijo.


P.D. Espero que la escultura de Jassans les guste tanto como a mí. En especial este post está dedicado a todas las madres que conozco, cuyas vidas giran en torno al bienestar de su prole, sin dejar su vida propia, sino acrecentándola con su llegada. Por todas ellas mi loa a los hijos cual tesoros insondables.

domingo, 19 de abril de 2015

Las cosas del querer vivir


Uno se va cuando le toca y admiro a quienes en otra vida esperan lo que sea que aquí no alcanzan. Ante la posibilidad de que no haya más vida que esta vida, me he encontrado cosillas que me parecen de Perogrullo, pero que tiene su qué

Si las cartas son muy malas, no sé, pero...Todas las IMÁGENES DE INTERNET 
Jugar bien las cartas me parece como que muy simple de decir, pero vamos a ver, el instructivo dónde está. Las reglas del juego ya están claras?. Los jugadores parten el mismo número y son aleatorias? El reglamento es común para todas las variedades de juegos de cartas inglesas? 


Bueno, que las dificultades si no matan te hacen crecer es evidente, pero mira, dudo que todos queramos ser expertos marineros. Yo en particular con ser grumete ya me conformaba, o de remero, por ejemplo, porque ir de comparsa es como que más relajado que ir al frente de una nave. Pero bueno, que hay quien nace para ser capitán de marina mercante será... porque conozco personas que son una suma de tormentas. 


Esta pintada me ha llegado al alma. Es una monada,  Cartagena, bien por esa acción poética!. Eso es sacar punta al lápiz, sin pésame alguno,  y un canto a la vida donde los haya, por Dios.


Quienes me conocen saben de mi gusto por el aliño de gramos de locura en el cocido de la vida. Porque ese cocido tendrá sus garbanzos, sus patatas, sus cositas vegetales y animales, minerales creo que no, bueno, la sal, es verdad. Pero sin una pizca de locura ya me dirán qué alegría de vida nos queda en la cuchara! Poquita. Un sumatorio de componentes, de calorías, de nutrientes...y hombre, una receta como ha de ser, referida a nuestra propia vida, un algo especial debe llevar no?...y compartirlo jope. 

Feliz semana para mañana, que por hoy cierro la barraca. Sean razonablemente felices, y si comen predices...no sumen calorías, no cuantifiquen abrazos, no dosifiquen besos...eso, que menos contar y más sentir :-)


sábado, 18 de abril de 2015

Cambalaches de supervivencia


Mi día en un mercadillo de aparentes brocanters, no me ha permitido ver más que un par de antigüedades reales, que desentonaban incluso, en un mar sin pretensiones, de productos tal vez sacados de contenedores de basura, o de cajones de las casas, donde se han ido acumulando desde cámaras de fotos que ya no se usan, como utensilios de menaje de hogar y cachivache, más que productos de mercado de brocanters, pero es cierto que todo era de segunda mano.  Y todos se daban la mano. 

Ha resultado que es muy común que uno cambie un apoya-libros, por ejemplo, por una sudadera, o que se intercambien información, o incluso se dejen los teléfonos por si saben de alguna cosa que interesa a alguien, incluido un trabajo, del que se enteren.
Ese apoya-libros, barco partido en dos, lo veo, con el lobo de madera de palmera, una metáfora perfecta
En esta España que sale de la crisis, el calzado de segunda mano, no llega a África, porque hay mercado para esos artículos en la propia España. Vemos ya usual que la gente que rebusca en contenedores sean gente como tú y como yo. Y me ha sorprendido, por ejemplo, que cuando he comentado que mi coche tiene ocho años, el señor de la parada de al lado me ha dado la enhorabuena, porque el suyo ya tiene la mayoría de edad. Y lo ha dicho con la misma tranquilidad con la que yo no oculto, aunque no pregone, que  el pantalón que llevaba hoy, es de segunda mano. Bien es cierto que el modelo de "pata de elefante"  no es fácil de encontrar en el Zara, por decir un lugar donde no compro pero conocido, porque me indigna que se maquile en estado de semi-esclavitud. Ese estado en que nos vamos zambullendo en esta patria común de la Eurozona, por cierto.

He comprado un par de cojines y un Pinocho, que me recuerda las mentiras que ya no puedo creer, con su mochila de libros que nadie valora como base del desarrollo, y cuya carga ahora no implica trabajo ni prestigio, sino peso en los estantes de la vida, que hay que aligerar, llevando los tomos a un mercado de ocasión. Porque la ocasión la pinta en calva. Muchos pobres y además ignorantes, es la mejor semilla de un Estado de opresión.


Tal vez lo que nos salve, sea ese darse la mano, donde cambiamos una hora de inglés, porque nos cosan los dobladillos de los pantalones. Esos de segunda mano, que el mercado de la vida nos obliga a medir, para seguir caminando con la mirada alta, y la sonrisa ancha.  Lo de la lluvia en el pelo, se lo dejamos para Amanda





jueves, 16 de abril de 2015

Foros virtuales

Las imágenes son recogidas de un foro que no es de auto-ayuda, pero hace esa función de alguna imprecisa manera.

A cuestas, y a vueltas, con eso de estar en grupos, sean foros de un tipo o de otro, o de simple opinar, me planteo qué son unas “quedadas·, o el whatsappeo entre algunos integrantes y algunas cosillas más.

Porque, hasta donde yo sé, nadie, de entrada,  necesita conocer más gente, aun habiendo malas experiencias que acaban conformando quiénes somos. Es una manera entonces, tal vez, de decir cosas desde el anonimato, verbalizando lo que llevamos dentro, en la  búsqueda de que sea leído y de que alguien comparta sensación y nos ayude en la toma de decisiones o de opiniones. Y es que todos tenemos ya opiniones, o sensaciones. Porque hablo de foros normales, no de adolescentes,  que sería un tema aparte y delicado...


Hay quien puede entrar, y  a saco, a ligar, pese a estar casado/a, y además lo dice. Yo no abogo por la infidelidad jamás, sino en la sinceridad. Puedo entender un cierto hálito de donjuanismo, o de conquistadora, usando términos muy feos pero comprensibles. Pero nada más.


Hay quienes simplemente buscan una amistad virtual con gente de un estilo similar al suyo, ya sea en gustos o aficiones, o en maneras de ser a nivel político, y hay quienes entramos o no, dependiendo del tema, o del momento, o lo más común, de tiempo que podemos y queremos dedicar a esas relaciones virtuales.


Al final, como en las mejores familias, hay ratos para alejamientos y acercamientos, pero si el grupo se muestra cohesionado, pervive.


Estas frases de optimismo, refuerzan la autoestima, y la creencia en su propio papel de ser dueños de sus destinos, y por ello, para mí, son ágoras de libertad muy beneficiosas. Porque, desde al anonimato, la gente busca y encuentra, la paz que anhela, y que a veces, en el mundo real, no es accesible de manera tan inmediata como en la virtualidad.


Ven a a qué me refiero?, Por esos grupos, mi enhorabuena a la comunicación virtual terapéutica


martes, 14 de abril de 2015

Morfeo haciendo trampas

Imagen tomada de Internet, como la siguiente


Es una maldición que Morfeo se haya enemistado conmigo. Yo, que hago loa de ser persona de bien por lo de fenomenal de mis descansos. Yo que siempre hice gala de dormir mucho y relajadamente por la conciencia tranquila que me acompaña cuando beso la almohada. Yo que casi siempre recuerdos esos sueños tan poco imaginativos, ando escasa de la sensación de soñar. 



La gente que me conoce sabe mi oficio y con ellos   no puedo jugar a mi nuevo pasatiempo, que no es otro que presentarme, si me preguntan, como descifradora de sueños. Me sirve para animar los silencios tediosos en lugares concurridos y en los minutos previos a una conferencia, y en la última a la que  no he asistido me puse a escuchar los sueños que tuvieron a bien explicarme quienes mataron, conmigo, el tiempo. Cuando se subió al estrado el abogado que habló de los derechos vulnerados con una ley de este gobierno, usada para demostrar que la mayoría absoluta es ciencia exacta, yo ya había hecho un ramillete de sueños sobre los que escribir, a sabiendas de que ni uno solo había sido soñado en realidad.

lunes, 13 de abril de 2015

Basuras sin reciclar


Ayer fue lunes, y era el día del beso.
Recuerdan esta canción?...

Me debes un beso
Es pagar las deudas, para todos un deber' 
Dí.. lo que te debo y en el acto pagaré..
No querrás pagarlo pero yo lo he de cobrar..
Si no confiesas.. que deudas es esa, no te la podré pagar..
Hay.. Que me debes un beso.. No te lo perdono
Me debes un beso.. me lo cobraré..
No me exijas eso, que un beso se ofrece
Y si lo merece, te lo brindaré.
Me debes un beso.. no puedes negarlo..
Si puedo pagarlo, te lo pagaré....
José Blanco Ruiz, más conocido como Pepe Blanco, fue un cantante español.

Nació en Logroño (La Rioja), en la típica calle de la Rúa Vieja, el 19 de marzo de 1911.

Puestos a canciones de besos, como tantas cosas que existen de segunda mano, me quedo con otra canción, cuyo autor es menos conocido que quien la ha hecho popular..

Compuesta por Alejo Martinez, es más conocida por la versión de Andrés Cepeda

Yo propondría que se instaurara un día de tirar la basura que nos lastra el alma. Donde, en separadores de sustancias, algunas reciclables, pudiéramos tirar a vertederos virtuales, las mochilas que nos ponen peso en las espaldas del caminar. 
Nutrir algunos cubos, es un despilfarro para las cuentas del corazón. 

En qué tipo de recipiente se acumulan las sensaciones, sigo sin poderlo imaginar, pero ojalá algunos pudieran quedar sellados, y ser tirados al mar, por ser pasto para peces, o si en él pueden disgregarse en productos más amables o de mejor condición. 

El pensador de Rajoy- A.Rodin

Esta y las demás fotos, son tomadas de Internet 

 “nadie podrá probar que Bárcenas y Galeote no son inocentes”.









Son tantas, que no me cabrían en una docenita de posts. Pero para hacerse una idea, ya sirve esta mínima selección.

Y que Viva Honduras!